Fotopollas, ese recurso prehistórico del ayer, del hoy y espero que no del mañana

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Obviamente recibo fotopollas y mensajes de ciberacoso sexual por internet. Principalmente en las cuentas que tengo destinadas a hablar de sexualidad, últimamente solo reducidas a Cuerda del coño. Es como si hablar de sexualidad fuese una insinuación que quieres follar y además con absolutamente todo el mundo, la educación sexual solo la pueden explicar cachondas por ti. En esta cuenta también expongo mi cuerpo como un acto de rebeldía ante lo normativo, tratando de normalizar el cuerpo humano femenino y autoestima, así que eso es un combo perfecto que 1+1 = quieres follar. Sé que por supuesto, parte de las cuentas que me siguen son babosos que buscan fotos de mujeres ligeras de ropa como si el porno en internet fuese muy complicado de obtener. No obstante no sé en qué momento se enciende la luz de la cabeza para dar el paso a contactarme y mostrarme su miembro viril o querer ligar conmigo. Querer ligar con alguien es muy loable, pero con la de redes destinadas al ligoteo (Tinder, OKcupid, Adopta un tío…) han ido a abrirse cuenta en la que no está hecha para eso. Por otro lado, agradezco mucho que alguien quiera ligar conmigo, es un piropo a mi persona, pero hay una gran diferencia entre ligar con alguien porque ya tienes cierta relación previa y conocimiento de causa a ir a saco sin ni siquiera ser un seguidor. Obviamente no te intereso, solo buscas sexo de una forma demasiado compleja, señor de un país que ni siquiera está en mi continente.

Me gustaría hablar de estas dos situaciones en particular en las redes sociales. Para empezar siendo abiertamente bisexual, solo recibo contenido explícito por privado de cuentas masculinas y, no prejuicios, este contenido viene de hombres de un rango de edad de 14 a 60 años y de prácticamente todas las nacionalidades. Además este artículo lo baso en experiencias a lo largo de los 10 años aproximados que llevo asomándome al mundo a través de las redes sociales (se dice pronto, my Godness).

No me pongo guapa por ti, me pongo guapa por mí

acoso, ciberacoso a través de internet empoderamiento femenino via nuestra sexualidadHablar de sexualidad de manera aceptada (por mí) ha sido un trabajo duro, de hecho estuve muchos meses dudando sobre si abrir mi cuenta principal de instagram a estos temas exponiéndome a conocidos y posibles controversias profesionales. Al final decidí abrir una cuenta únicamente para hablar de ello, era un reto empezar algo de cero pero por otro lado me permitía poder hablar sin autocensura y en un principio solo a aquella gente que quería acompañarme en este viaje hacia mi parte más íntima. Ahora habría hecho otra cosa. Creo totalmente que la sexualidad es un tema que debería hablarse sin rubores ni vergüenzas, compartir posturas en la cama debería ser tan normal como recetas de tupes para el trabajo. Normalizarlo como yo lo hago es parte de mi movimiento político, por llamarlo de alguna forma, y el aparato a un segundo plano solo estaba siguiendo los patrones de la vergüenza que socialmente nos inculcan. Pero llegar a este punto es un fin dentro de un proceso que estaba empezando, antes de aceptar que yo soy esa persona que habla de sexualidad, tenía que comprobar hasta dónde era capaz de llegar y aprender a quererme por dentro y por fuera.

Por supuesto que también hablo de sexualidad en esa cuenta para la gente que me lee. Obvio. Quiero intentar llegar al máximo posible de gente para que cada vez más personas dejemos de tener los tabúes que tenemos a la hora de enfrentarnos a nosotros mismos. Pero, como todo proyecto, las personas hacemos cosas por la mera autocomplaciencia. ¿Qué significa esto? Que el proyecto lo hago para mí, que las ilustraciones que subo las subo por mí, que los textos que subo los escribo por mí, porque quiero compartir un estilo de vida y una forma de vivir que puede que ayude a otra gente al igual que me ayuda a mí. En ningún momento lo he metido mis necesidades sexuales de conseguir alguien que me facilite rogamos como parte del propósito o incluso objetivo principal.

Las mujeres no hacemos cosas para producir un efecto en los hombres. Las mujeres no nos maquillamos para que los hombres nos vean más guapas, las mujeres nos nos ponemos minifalda para atraer, menos aún abrimos blogs de sexualidad para excitaros y alagarnos al recibir fotos de vuestros trozos de carne erectos. Las mujeres no hacemos cosas esperando un estímulo a cambio más que el propio, si acaso alguna anotación bonita o un gracias.

Primero te molesto, luego me disculpo y en paz.

manos enHace tiempo que he decidido exponer abiertamente las capturas de mensajes que me mandan, con las fotopollas lo llevo más complicado porque me las censuran (yo debo verlas y aguantaras pero el mundo no, que es demasiado obsceno). Supongo que instagram, como buena empresa dominada por hombres esperará que yo envíe fotos de mis pezones por privado porque parece que ese es el único método de poder mostrarlos. Todo es censura menos los privados, con lo fácil que sería que si la cuenta no cumple unos requisitos mínimos (tener foto, perfil y cierto tiempo estando en la plataforma) no puede enviar privados a cuentas que no lo siguen, o que acepten adjuntar archivos con las conversaciones cuando reportas una cuenta, cualquier cosa que proteja con la misma religiosidad la integridad sexual pornográfica que dice proteger en los tablones de usuarios. Al final va a ser esto que decía mi madre de que mientras no se vea parece limpio.

El caso es que publico lo que me mandan por privado para no ser solo yo la que disfruta de semejante aberración de la teoría de la evolución y bueno, la mayoría se molesta. No entiendo que se molesten de una cosa a la que se han expuesto. Supongo que la teoría patriarcal expone que un hombre hace lo que quiere a una mujer y la mujer consiente sin rechistar, no entra en su rango de acción de una mujer el que la mujer haga algo con lo que le han mandado. Como paréntesis un día me explicaron que seguramente el enviar foto de sus penes era para probar si así tú enviabas fotos de tus chuminos, extraña la forma de unir conceptos de la mente del hombre, supongo que no se han parado a pensar en lo feo que es un falo.

Pero no todo son penes, también hay flirteos no deseados ni siquiera inducidos por nada que pudiese hacer pensar que podría estar queriendo flirtear (más que una foto de mi culo hablando sobre la incapacidad de sentirme orgullosa de él). En estos casos suelo hacerles recapacitar sobre qué narices les ha indicado que yo esté ahí para ligar, soy bastante educada, para evitar historias raras les digo “instagram is not Tinder”, pero la mayoría sigue porque no captan las directas. Siempre llega ese momento bastante incómodo en el que se dan cuenta de que están haciendo el ridículo porque ellos mismos se sienten molestos por la situación. A veces me piden disculpas. Las acepto. Los bloqueo.

Últimamente me estoy encontrando con la situación de que los hombres ya no son tan tontos socialmente. Entienden que hay un movimiento llamado feminismo y que en él se denuncia el acoso no deseado que sufrimos las mujeres. Intuyen de alguna forma que enviarme fotos de su pellejo erecto, vídeos de cómo se hacen pajas o incluso videollamadas para masturbarse con el regocijo de que lo estoy viendo en directo (en serio, me cuesta comprender que esto pueda resultar erótico) pueda molestarme. Entonces, cuando les pregunto por qué hacen eso, me piden disculpas y me dicen que lo sienten si me han molestado de manera instantánea. Son conscientes de que incordian, porque su primera reacción es disculparse, no obstante lo intenta. ¿Puedo ser positiva y pensar que el siguiente paso será el darse cuenta de que no tienen que enviar este contenido? ¿sería demasiado inocente por mi parte?

Hombres del mundo (no generalizo por ser una feminazi, sino porque en al principio del artículo he especificado que solo recibo este contenido de hombres), las mujeres, de nuevo, nos exponemos en redes sociales porque queremos socializar, no porque queramos ligar. Que vengáis con ganas de ligar no es agradable, principalmente cuando jamás has interactuado antes con esa cuenta.

¿Es que ahora no se va a poder ligar? Claro que sí. Y como soy maja os doy un par de consejos:

  1. Si quieres ligar con alguien por redes sociales, al menos haz pensar que estás interesada en esa persona: síguela, interactua con algunas fotos a lo largo del tiempo (he llegado a tener 89 “me gustas” en menos de diez minutos de una misma cuenta, eso da bastante grima y mal rollo, eso no. Caca)
  2. Si quieres ligar con alguien en redes sociales, haz que esa persona se sienta interesada por ti.
  3. Si ves que esa persona no está interesada en ti o incluso en ligar, corta el rollo.

Pero en resumen, pensad que las mujeres no hacemos lo que hacemos por gustaros, no somos pavos reales exponiendo nuestras plumas para que vosotros caigais, arañas tejiendo nuestras redes super delicadas sobre empoderamiento femenino y del autoestima para ver tu polla en una videollamada no deseada. Apliquemos lógica.

Espero que os haya resultado ilustrativo, nunca mejor dicho, esta experiencia totalmente personal de las mierdas que tengo que aguantar.

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